Bergoglio, aunque de papa se vista, criminal se queda! Cambio de zapatos no cambia la Iglesia

Vaticano, Roma, Italia. Zapatitos y sombreritos rojos, capitas también rojas (de piel de armiño) como la de la caperucita y solideos blancos para representar una pureza que está tan lejos de los usuarios como una estrella de otra.

El caso cita los zapatos rojos de Prada (casa italiana de moda) que el nuevo papa ha dejado y cambiado por otros de su uso diario de color negro, con pasadores y hasta bastante usados.

El hecho de cambiar de indumentaria por una más simple y sencilla lejos de la tradicional, llena de pomposos y vistosos aditamentos, hace pensar ‘a muchos intonsos’ que el nuevo papa manifiesta, como mencionan, “una personalidad fuerte, original y ejemplar”.

Es cierto, tal vez para cambiar de zapatos, anillo y silla papal, pero todo ello no garantiza que la Iglesia vaya a cambiar. Sostienen los comentarios: “solamente con simplificar la vestimenta y modificar algunas costumbres, se puede pensar que la Iglesia se arregla”.

Y ello es tan acertado como dudar que el nuevo papa Francisco vaya a introducir normas que conviertan a la Iglesia católica en un modelo de virtud, justicia y amor.

Antiguos adagios dicen: “la mona aunque se vista de seda….”. “El lobo aunque se vista de oveja…“. “Bergoglio aunque se vista de papa… Bergoglio se queda”. Y “la gran ramera aunque de púrpura se vista… ramera se queda”. El mismo psicópata que entregó a dos sacerdotes de su propia orden y apoyó a la dictadura argentina no va a cambiar las normas que rigen la organización criminal a la que pertenece, y mucho menos ahora que lo nombra papa, le otorga el anillo del Pescador y lo lleva a ocupar el sillón pontificio. La fidelidad a la mafia es norma inquebrantable entre los criminales que a ella pertenecen.

Si existiera la más mínima posibilidad de que la Iglesia católica y todo el sistema religioso pudiera cambiar, las profecías no se cumplirían y el sistema no sería destruido. Pero eso no es lo que está escrito. Y lo que está escrito se cumplirá tal y como figura sin faltar una tilde ni una jota. De ello se encargará… ¡Jesucristo Hombre!