5 religiosos asesinados por la dictadura Militar Argentina, con el silencio y encubrimiento de la Iglesia

La Iglesia sabía quién mató a los curas palotinos 4 días después del asesinato

Buenos Aires, Argentina. La razón de la sinrazón en toda su arbitrariedad. Matar a quienes se opongan, es la consigna. La ley del fusil que coacta las ideas.

Fue bajo esa política que se planificó y perpetró la masacre de San Patricio. La jerarquía católica fue enterada 4 días después de cometido el crimen. El asesinato de los curas palotinos (orden fundada por el sacerdote Vicente Pallotti) el 04 de julio de 1976.

Agentes de las fuerzas de seguridad argentinas que actuaron “sin una orden oficial de sus superiores” fueron los ejecutores del homicidio. El nuncio papal Pío Laghi, le informó al representante de EE.UU., que un “alto oficial del gobierno” le había manifestado que había orden de “limpiar la Iglesia”.

Los sacerdotes Alfredo Leaden, Alfredo Kelly y Pedro Duffau, y los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio Barletti, fueron las víctimas del atentado cometido en la Iglesia de San Patricio, del barrio porteño de Belgrano. El embajador Robert Hill dio cuenta en un comunicado enviado con carácter “secreto” que la embajada estadounidense fue informada por “un oficial designado al equipo presidencial, en el grado más alto de confidencialidad, que los religiosos fueron ejecutados por miembros del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE)”.

Por su parte, Laghi confirmó que detrás del acto estaba la Junta Militar, pues así se lo había informado el arzobispo de Buenos Aires, Juan Carlos Aramburu, quien se había entrevistado recientemente con el ministro del Interior Albano Eduardo Harguindeguy. La dictadura, de su lado, negando alguna participación en los hechos al siguiente día esparció una versión oficial  responsabilizando de la masacre  a “elementos subversivos”.

Finalmente, el periodista Eduardo Kimel, quien en 1989 publicó una profusa investigación donde identificó al grupo que realizó la matanza, denunció la complicidad el gobierno, el Poder Judicial y la Iglesia católica. Terminó condenado por calumnias.

La muerte para quien actúa, la cárcel para quien habla. La pregunta es, ¿qué hizo la Iglesia después que se enteró de los hechos? La respuesta la da la historia: ¡Nada! ¿Y por qué? Muy simple, ¿cómo podía hacerlo si estaba coludida con el gobierno? Es clara la participación que tuvo la Iglesia católica con la dictadura militar argentina. Ha sido y es su proceder a través de los siglos. De la mano con la opresión, el crimen y la injusticia.  Algo que se le acaba porque ya viene el gobierno de… ¡Jesucristo Hombre!